Un título que encierra
Las letras de «Crimen y Castigo» se construyen como los muros de un laberinto. En el centro, una figura solitaria: el personaje atrapado entre su acto y su conciencia.
Editorial · Diseño de portada · Proyecto colaborativo
Una portada que convierte el título en un laberinto sin salida.

Portada, lomo y contraportada
Tipografía ilustrada
F. Dostoievski
Las letras de «Crimen y Castigo» se construyen como los muros de un laberinto. En el centro, una figura solitaria: el personaje atrapado entre su acto y su conciencia.
El negro domina la primera mitad y se vuelve rojo oscuro hacia abajo, como si el peso de la culpa fuera creciendo. El laberinto continúa en el lomo y la contraportada, así que la cubierta completa se lee como una sola pieza.



